faena de cerdos

¿Cómo es la faena de cerdos y en qué se diferencia de la bovina?

La faena de cerdos es un proceso regulado, sanitario y técnico que tiene como objetivo obtener carne apta para el consumo humano. Aunque comparte algunos principios generales con los servicios de faena bovina (como la necesidad de inspección veterinaria, el cumplimiento de normas higiénicas y la obtención de medias reses), también presenta diferencias importantes en el manejo del animal, los tiempos operativos, el proceso de escaldado y pelado, la manipulación de la canal y el destino comercial de los cortes. 

En este artículo te explicamos estas particularidades para que puedas valorar la calidad y seguridad de los productos que llegan a tus manos.

¿Qué es la faena de cerdos?

La faena de cerdos es el conjunto de operaciones mediante las cuales el animal es recibido en el establecimiento, inspeccionado, sacrificado bajo condiciones sanitarias controladas y procesado para obtener medias reses, cortes o productos destinados al consumo humano.

Es un proceso que va mucho más allá del simple sacrificio del animal. Involucra etapas de bienestar animal, inspección ante mortem y post mortem, y una serie de procedimientos técnicos que garantizan la inocuidad del producto final. En Argentina, la actividad frigorífica y la cadena porcina en su conjunto están bajo la fiscalización sanitaria de organismos como el SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria), que determina los requisitos que deben cumplir los establecimientos habilitados para llevar adelante esta actividad. 

¿Cuáles son los pasos para la faena de cerdos?

El proceso de faena porcina se organiza en etapas que van desde la llegada del animal hasta la obtención de la carne lista para su comercialización. A continuación, te contamos los pasos principales:

1. Recepción y descanso. Los animales ingresan al frigorífico y son alojados en corrales de espera durante un período de descanso. Esta etapa es fundamental para reducir el estrés del animal, lo que impacta directamente en la calidad de la carne.

2. Inspección ante mortem. Un veterinario habilitado evalúa el estado sanitario de los cerdos antes del sacrificio. Esta inspección permite detectar animales enfermos o con signos clínicos que podrían comprometer la aptitud de la carne para el consumo.

3. Zona sucia: aturdimiento y sangría. Aquí el cerdo ingresa a la línea de faena. Primero se realiza el aturdimiento, que busca insensibilizar al animal de forma inmediata, generalmente mediante electronarcosis o CO₂. Luego se procede a la sangría, que se efectúa de forma que garantice la muerte rápida del animal y el desangrado completo de la canal.

4. Zona intermedia: escaldado y pelado. A diferencia del bovino, el cerdo no se desolla: su piel es parte del producto final en muchos cortes. Por eso, la canal se sumerge en piletas de agua caliente (escaldado) para facilitar la remoción del pelo mediante máquinas peladoras. Luego se realiza un flameo para eliminar los pelos restantes y se procede a la limpieza de la superficie externa.

5. Eviscerado. Se extraen los órganos internos (vísceras rojas y blancas), que son evaluados en paralelo por el veterinario. Esta etapa incluye la separación de la cabeza y la apertura de la canal.

6. Zona limpia: inspección post mortem y tipificación. La canal ya limpia es sometida a una inspección veterinaria final. Se evalúan aspectos sanitarios, se sella o estampa la canal aprobada y se realiza la tipificación, que determina la categoría comercial del producto según criterios de rendimiento y composición.

7. Oreo y frío. La canal pasa a cámaras frigoríficas donde se lleva a la temperatura adecuada para su conservación y posterior comercialización o procesamiento industrial.

¿En qué se diferencia la faena porcina de la faena bovina?

Aunque ambos procesos comparten principios sanitarios y regulatorios comunes, existen diferencias estructurales y técnicas relevantes entre la faena de cerdos y la faena bovina.

¿Por qué es importante que la faena se realice en frigoríficos habilitados?

La realización de la faena en establecimientos habilitados y bajo control oficial no es solo un requisito legal: es la garantía concreta de que el producto que llega al consumidor es seguro, cumple con los requisitos de trazabilidad de la carne y es de calidad.

En un frigorífico habilitado se realizan controles sanitarios en todas las etapas del proceso. Es decir, hay una inspección veterinaria permanente ante mortem y post mortem, se cumple con los estándares de higiene y bienestar animal establecidos por la normativa vigente, y se garantiza la trazabilidad del producto desde el animal vivo hasta el corte final.

Para quienes compran carne porcina al por mayor, ya sea para reventa, industria o servicios gastronómicos, es clave contar con un proveedor de carne argentina habilitado como Frigorífico SADA. Esto implica acceder a productos con respaldo documental, control de calidad y cumplimiento de todas las exigencias sanitarias del mercado. Lo mismo aplica para el consumidor final, que puede confiar en que la carne adquirida pasó por todos los controles necesarios.

Calidad de la carne porcina: qué aspectos se evalúan después de la faena

Una vez finalizado el proceso de faena, la evaluación de la canal porcina considera múltiples factores que determinan su valor comercial y su aptitud para los distintos destinos productivos:

Cortes como la bondiola, el jamón, la paleta, el carré de cerdo o el pechito tienen requerimientos específicos según su destino: consumo fresco, elaboración de chacinados, cocción lenta o preparaciones a la parrilla. Conocer estos criterios permite tomar mejores decisiones al momento de la compra.

Consejos para comprar carne de cerdo segura y de calidad

Ya sea para consumo doméstico o para abastecer un negocio gastronómico, estos criterios ayudan a asegurarse de estar adquiriendo carne porcina de calidad.

Conclusiones

Conocer el proceso de la faena de cerdos permite entender por qué la trazabilidad y el control sanitario son tan importantes a la hora de elegir qué carne llega a tu mesa o a tu negocio.

En Frigorífico SADA, cada etapa, desde la recepción del animal hasta la tipificación final, está pensada para garantizar inocuidad, calidad y el mejor rendimiento en cada corte.

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